Crema catalana

Este delicioso postre, se pierde en la noche de los tiempos. Hay quien la sitúa en todo el mediterráneo durante la dominación romana, pero los primeros datos escritos aparecen durante la Edad Media, en un convento catalán y por supuesto sin contar con el azúcar.

La crema catalana, las natillas, la crèeme brûlé, cremas pastelera y quizá alguna otra que no llegue a mis conocimientos, son todas hijas de la misma madre, quiero decir que, básicamente, tienen los mismos ingredientes: leche, huevos azúcar. Lo podemos adornar con lo que más nos guste, hacerlas al baño maría o en ebullición lenta, perfumarlas con canela, cáscara de limón, etc. Pero la base es la que es.

Sólo los franceses, gente muy sofisticada como ya sabemos, ponen a su crèeme brûlé un poco de licor, que no os puedo decir cuál es, porque no lo sé, claro. 

Ingredientes para 4/6 cazuelitas:

  • 500 grs.de leche, mejor entera
  • 5 yemas de huevo
  • 75 grs. de azúcar (podéis añadir o quitar, al gusto)
  • 1 cucharada de maicena
  • Unas gotas de esencia de vainilla
  • 1 poco de piel de limón o naranja la que más os guste
  • 1 palo de canela

Elaboración:

Ponemos en un cazo la leche con la canela, la piel del limón y el azúcar, lo llevamos a ebullición y antes de que cueza lo retiramos del fuego y dejamos reposar cubiertas con un paño, para que coja los sabores ¿Cuánto tiempo?: el suficiente para que se enfríe un poco y se perfume de los aromas que hemos incluido.

Mientras mezclamos las yemas con la maicena, hasta que estén completamente homogéneas y sin un solo grumo.

Colamos la leche que ya estará templada, y poco a poco vamos incorporando las yemas mezcladas con la maicena, todo ello sin dejar de remover, dicen que siempre en el mismo sentido.

Llegados a este punto podemos optar por el consabido baño maría, o directamente al fuego muy bajo, pero en ambos casos sin dejar de remover, y sin que llegue a hervir, para ello la retiramos y acercamos al fuego cada vez que veamos que esto puede ocurrir.

Acabado el proceso distribuimos nuestra crema en recipientes individuales, los dejamos reposando en la nevera y antes de llevarla a la mesa, y cuando esté bien fría, las espolvoreamos un poco de azúcar y con ayuda del soplete la caramelizamos.

Sugerencias útiles:

Últimamente, y como todos andamos como locos ahorrando tiempo, me dicen que sale exactamente igual, muy rica, mezclando todos los ingredientes en la batidora, excepto: el palo de canela, y la piel del limón. Una vez mezclados los ponemos en un recipiente, con la canela y la piel del limón, los llevamos a ebullición y los dejamos sin dejar de mover hasta que adquieran la consistencia necesaria, el resto del proceso es el mismo.

No utilizar papel film para taparla cuando aún esté caliente, para evitar que se hagan las correspondientes gotitas y estropeen nuestro postre, mejor un paño limpio.

Si a pesar de todos los cuidados nos salen grumos, en el momento de pasarla a los recipientes individuales, lo hacemos a través de un colador.

Hay que tener en cuenta que cuando se enfríe quedará un poco más espesa.