Morcillo de ternera al horno

El morcillo es una carne muy rica, muy jugosa, relativamente asequible y en esta receta, a la que vamos a meter mano ahora mismo, un poco rebelde para conseguir el punto de jugosidad imprescindible en toda carne que se precie. Pero como nosotros somos unos cocinillas arriesgados a los que no nos para nada, vamos con ella y cruzad los dedos. Cuando lo compréis, pedir al carnicero de la parte más jugosa y decir que lo queréis para asar, esto unas veces da resultado y otras no, depende del carnicero y de la carne que le interese colocar. Yo a veces, soy así de escéptica.

Ingredientes para 4 personas:

  • 1 trozo de morcillo de ternera de 800 grs. aproximadamente (cuanto más joven sea la ternera más tierna resultará la carne).
  • 2 zanahorias, 1 puerro, 1 cebolla
  • 8 chalotas, 1 nabo
  • 1 ramita de tomillo, 1 ramita de romero
  • 1 hoja de laurel
  • 1 vaso de vino tinto
  • 1 vaso de caldo o agua, por si lo necesitamos
  • 1 vaso de aceite de oliva
  • Sal y pimienta

Elaboración:

Precalentamos el horno a 170º, vamos a hacer una cocción lenta, para que nos salga más jugoso, pero si preferís una cocción normal, lo ponéis a 200º.

Salpimentamos la carne, y con un poco de aceite la damos un buen masaje, a lo mejor nos lo agradece. Y

partimos las verduras a groso modo, ya que una vez hecho las pasaremos por el pasapurés, las colocamos en una fuente para horno, donde quepa bien acomodada la carne.

Ponemos una sartén al fuego con un poco de aceite, doramos la carne por los cuatro costados, una vez hecha esta operación, la ponemos encima de las verduras, la rociamos con el aceite que nos ha sobrado del dorado y un poco más de propina.

Ponemos en la fuente las ramitas de tomillo y romero, así como la hoja de laurel y el vino tinto, tapamos la bandeja con un papel de plata y la metemos al horno precalentado sin grill, 1 hora y media.

A mitad de cocción sacamos del horno y comprobamos que no está seca, si así fuera, la rociamos con un poco de caldo de carne, la volvemos a meter en el horno y la dejamos que siga cociendo el tiempo necesario

En este caso más que nunca, vamos a necesitar un recipiente con agua en el suelo del horno, para que nos produzca vapor y procurar que la carne mantenga un grado de humedad adecuado.

Una vez la carne hecha la sacamos del horno y la dejamos reposar unos minutos, los justos para pasar las verduras por el pasapurés (antes sacamos las ramitas de tomillo, romero y la hoja de laurel), con lo que ya tenemos nuestra salsa. Con la carne hacemos unas rodajas a nuestro gusto y la servimos acompañada de esta facilísima salsa que acabamos de obtener y  unas verduras al vapor que quedan perfectas.

Esta carne la debemos servir calentita y si por una de esas cosas la hemos hecho con mucha antelación, no la metamos de nuevo al horno pues se nos resecaría, en estos casos, es mejor preparar un baño María y calentarla de esta forma y con la salsa como si fuera lava volcánica (calentita vaya).

Sugerencias útiles:

Puede que hayáis calculado mal y os hayan sobrado unos filetes, pues bien, al día siguiente o cuando os apetezca, los podéis preparar empanados y con una ensalada, segundo plato para otro día. !!Aquí no se tira nada!! Pero cuidado con freirlos demasiado, recordad que la carne ya está guisada.

No sé si lo he dicho alguna vez, pero esto es importante tenerlo en cuenta: cualquier resto de comida que vayamos a reciclar, debemos guardarlo en la nevera perfectamente envuelto en papel de plata o papel film, yo prefiero éste último.

Utensilios de cocina:

El último artilugio que he incorporado a mi cocina, y que ya he estrenado, ha sido una rejilla de acero inoxidable, que se adapta perfectamente a mis fuentes de horno y que evita que los asados toquen el fondo de la fuente, impidiendo así que los mismos se cuezan en su propio jugo, o en los líquidos que queramos incorporar y, al mismo tiempo va soltando su juguito con el que rociamos nuestra salsa. ¿Me he explicado bien? es que a veces se me cruzan los cables y ni yo me entiendo. Pero vosotros que sois chicos listos ya habéis captado la idea.